Terminé el Grado y no sabía que hacer
Al terminar el grado, debemos tomar una de las deciones más importantes
2/4/20261 min read


Hace poco trabajé con una persona que acababa de terminar la carrera. Buen expediente, motivación alta… y la sensación de estar completamente perdida.
Había enviado ya varios CV y no recibía respuesta. Su currículum era muy académico, lleno de asignaturas y trabajos teóricos, pero sin una dirección clara. Y en LinkedIn prácticamente no existía.
Lo primero que hicimos fue parar.
Definimos hacia dónde quería ir realmente. No “trabajar de lo suyo”, sino en qué tipo de empresa, en qué entorno y haciendo qué funciones concretas. Ese cambio de enfoque fue clave.
Después trabajamos el CV. Quitamos lo que no aportaba y pusimos en valor lo que sí: proyectos universitarios bien explicados, competencias técnicas, habilidades transferibles y resultados medibles. Lo convertimos en un perfil profesional, no en un expediente académico.
También optimizamos su LinkedIn. Titular claro, extracto con intención, palabras clave alineadas con el mercado y una mínima estrategia de visibilidad.
Y por último, preparamos entrevistas. Practicamos cómo responder a la típica pregunta de “¿qué experiencia tienes?” sin que sonara a excusa. Trabajamos seguridad, estructura en las respuestas y ejemplos concretos.
En pocas semanas empezó a recibir respuestas. Llegaron entrevistas. Y finalmente consiguió unas prácticas alineadas con lo que habíamos definido al principio.
No fue magia. Fue estrategia.
Muchas veces, cuando alguien termina la carrera, piensa que el problema es la falta de experiencia. Pero casi siempre el verdadero problema es la falta de enfoque.
Y cuando hay enfoque, todo empieza a encajar.
